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martes, 3 de julio de 2012
Una Hermenéutica Analógica de la Palabra Revelada
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domingo, 27 de mayo de 2012
Sexta Parte El Séptimo Arte: Un Campo de Hermenéutica Analógica de la Palabra Revelada.
“UNA HERMENÉUTICA ANALÓGICA DE LA PALABRA REVELADA EN EL LENGUAJE CINEMATOGRÁFICO”
INDICE
Títulos.- Páginas.-
Introducción. 21.- ¿ Qué entendemos por Hermenéutica ?. 3
2.- Una Interpretación Analógica. 4
2.1.- El modelo Analógico. 4
3.- La Palabra Revelada. 5
3.1.-La Hermenéutica Analógica del Texto Bíblico. 6
4.- El Lenguaje Cinematográfico. 7
4.1.- Semántica del Film. 8
5.- Séptimo Arte:
Un Campo de Hermenéutica Analógica de la Palabra Revelada.10
Conclusión. 12
Bibliografía. 13
5.- Séptimo Arte:
Un Campo de Hermenéutica
Analógica de la Palabra Revelada.
Un film se compone de signos,
fórmulas y procedimientos diversos, articulados según una serie de reglas
sintácticas que implican determinados sentidos y significados. Ello permite
abordar el análisis del discurso fílmico a través de la consideración de tres
grandes bloques: las materias de la expresión, su manifestación en una
tipología de signos y su forma de articulación de acuerdo con una serie de
códigos operantes. El primero aborda los soportes físicos de la expresión, el
segundo su modo de organización, el tercero el valor significativo que esta
organización soporta[15].
En el análisis del discurso
fílmico, como acabamos de mencionar, el segundo gran bloque, referente a la
tipología de signos (organización), correspondería, dentro del método
analógico, a la subtilitas implicandi, en el campo de la sintaxis, en
cuanto coherencia entre los signos, que puede ser tanto intratextual como
intertextual. Esta se preocuparía propiamente de la organización coherente
entre los íconos, índices y símbolos que integran el texto audiovisual como
“signos lingüísticos” del lenguaje cinematográfico.
El primer gran bloque, por ser
materia de la expresión (soporte físico como lo es el sonido a la palabra, la
tinta a la letra), correspondiendo a la subtilitas applicandi, en el
campo pragmático (esperando no limitar demasiado el sentido análogo aplicable a
esta sutileza), como relevancia contextual en la convención entre intérpretes
(incluyendo al autor) a pesar de introducir elementos extratextuales
(subjetivos o colectivos). Integrando en este campo las imágenes en movimiento,
las notaciones gráficas, los sonidos fónicos, la música y hasta el ruido como
elementos en los cuales podemos contextuar el lenguaje cinematográfico, por los
cuales puede hacerse presente su expresión dentro del texto audiovisual.
Y el tercer gran bloque, ya que
es, en efecto, la articulación de códigos (significado) corresponderá a la subtilitas
explicandi, en el campo de la semántica, para su sentido textual. Esta
sutileza como correspondencia con la realidad (presente o pasada) o con algún
modo posible (futuro o imaginario) al que alude utiliza para manifestarse tanto
los elementos tecnológicos como visuales, gráficos, sonoros e inclusive
sintácticos como contenedores y hasta regidores del sentido que pretende
plasmar en el lenguaje cinematográfico del texto audiovisual.
Aventurarnos a la comprensión del
texto audiovisual exige trasladarnos al pensamiento del director y esto
requiere conocer los elementos lingüísticos y estructuras de códigos que
conforman el lenguaje cinematográfico de modo tal que podamos alcanzar la
participación en el significado común, en otras palabras llegar al acuerdo de
las cosas que nos revela el sentido que permanece presente en todo el film.
Sólo así encontraremos manifestada la “palabra” dicha por el film, el mundo del
cual nos habla, la palabra revelada que, analógicamente, se sigue donando,
continúa diciéndose también en el séptimo arte.
martes, 24 de abril de 2012
Tercera Parte Una Interpretación Analógica
“UNA HERMENÉUTICA ANALÓGICA DE LA PALABRA REVELADA EN EL LENGUAJE CINEMATOGRÁFICO”
INDICE
Títulos.- Páginas.-
Introducción. 21.- ¿ Qué entendemos por Hermenéutica ?. 3
2.- Una Interpretación Analógica. 4
2.1.- El modelo Analógico. 4
3.- La Palabra Revelada. 5
3.1.-La Hermenéutica Analógica del Texto Bíblico. 6
4.- El Lenguaje Cinematográfico. 7
4.1.- Semántica del Film. 8
5.- Séptimo Arte:
Un Campo de Hermenéutica Analógica de la Palabra Revelada.10
Conclusión. 12
Bibliografía. 13
2.- Una
Interpretación Analógica.
Basado en cuanto
hemos expuesto hasta ahora podremos afirmar que, al procurar una
correspondencia menos distante, será la semiótica el criterio hermenéutico de
la verdad. En efecto, al interpretar no basta ver corrección (sintaxis), ni
la validez (pragmática); hay que ver la adecuación (semántica)[6].
Este último ha sido descuidado tanto por la corriente univocista como por la
equivocista dándole mayor atención a la sintaxis o a la pragmática desestimando
el sentido del texto, lo que en verdad quiso decir el autor, no sólo
literalmente sino intencionalmente. En tal
Así, una hermenéutica analógica intenta abrir el campo de validez de interpretaciones cerrado por el univocismo de modo que pueda haber no una única interpretación válida, sino más de una, pero formando un pequeño grupo de interpretaciones válidas, según jerarquía, que puedan ser medidas y controladas con arreglo al texto y al autor. De esta manera no se exigirá una única interpretación como posible o válida, ni tampoco se dejará abierto hasta el infinito el ámbito de las interpretaciones a la vez posibles y válidas[7].
2.1.- El
modelo Analógico.
Para el fin
anterior, arguye Beuchot, la hermenéutica requiere de una metodología, aunque
ésta sea muy general, ya que tiene que ver con principios y reglas demasiado
amplios. Pues bien, debido a que la hermenéutica estuvo tradicionalmente
asociada a la sutileza él propone que esta metodología consiste en tres pasos
que son a la vez tres modos de sutileza: 1)subtilitas implicandi, 2)subtilitas
explicandi, y 3)subtilitas applicandi. Beuchot traslada estos tres
momentos a la semiótica de la siguiente manera: el primero a la sintaxis
―coherencia entre los signos― que puede ser tanto intratextual como
intertextual, el segundo a la semántica ―sentido textual― como correspondencia
con la realidad (presente o pasada) o con algún modo posible (futuro o
imaginario) al que alude, y el tercero a la pragmática ― relevancia contextual
como convención entre interpretes (incluyendo al autor) a pesar de introducir
elementos extratextuales (subjetivos o colectivos).
Esto es así
porque, como él firma acertadamente, es el significado sintáctico el que se
analiza en primer lugar en el proceso interpretativo; sin él no puede haber
semántica ni pragmática o, más claramente, sin él, en primera instancia, no
puede conocerse el sentido del texto ni puede contextualizárselo, sin que se lo
viole o imponga uno ajeno al suyo[8].
En consecuencia,
esta mediación analógica significa, entonces, una opción por la intención del
texto y, por su puesto, del autor. Es que al texto y al autor se los lee desde
nuestra situación, marco de referencia o tradición actual propia; esto implica
que es imposible evitar introducir la propia subjetividad y los errores de
comprensión, y recuperar la intención exacta y total del autor.
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